Ciencia y Salud

Biodanza, un baile mágico

Lourdes Ordeñana del Río
Foto: Cortesía del doctor Justo Reina Landa

En una de nuestras habituales caminatas matutinas, para ejercitarnos, percibimos desde la calle una melodía contagiosa. Hasta nosotros mismos tuvimos el deseo de bailar.

Provenía del hospital de día, perteneciente al Hospital Comandante Manuel Fajardo, en la capital. Los presentes danzaban, se abrazaban, besaban, se tomaban de las manos, mientras  que sus cuerpos transmitían rayos de felicidad. Pensamos que se festejaba algo… Lo que no imaginamos es que los médicos, junto a sus pacientes, estuvieran llevando a cabo una terapia a base de música, conocida como Biodanza.

El doctor Justo Reina Landa, jefe del Servicio de Psiquiatría, nos dijo: “Se trata de un sistema que significa vida en movimiento. Dicha actividad, destinada inicialmente para enfermos mentales, se ha convertido internacionalmente en una beneficiosa terapia integral. Este sistema pedagógico y terapéutico facilita la integración y estímulo del potencial humano, el cual se divide en cinco áreas, denominadas líneas vivenciales: vitalidad, sexualidad, afectividad, creatividad y trascendencia.

“En Biodanza los movimientos y las ceremonias de encuentros, acompañados de danzas, música y canto, inducen vivencias capaces de modificar el organismo y la existencia humana a niveles inmunológicos, homeostáticos, afectivo-motor y existenciales.

“En  2008 comienza a coordinarse este proyecto. Y en el pasado año, se dan los primeros pasos en nuestro país. La profesora María Eugenia Reyes, quien aprendió en Chile esta manifestación, accedió a dar las primeras clases en nuestro centro, con el fin de instaurarlo en la Isla”, comentó el doctor Reina.

El primer encuentro de Biodanza en Cuba duró alrededor de cuatro días muy intensos, y fue impulsado por un grupo de coordinadores entre los que se destacan los doctores Reina Landa, Mercedes García y Pedro Sastrique, la coreógrafa Rosario Suárez, la actriz Carmen Ruiz, y la licenciada Marianela Amorós.

“La experiencia aquí ha sido extraordinaria. Se reunieron bailarines, trabajadores de la Salud y personas de la tercera edad.

Claudette Santana, la viuda del creador de la Biodanza, el chileno Rolando del Toro, y actual directora de la escuela internacional, estuvo presente en el evento. En la última jornada se realizó un gran maratón, en el Jardín Botánico Nacional, con la asistencia de 60 personas”, agregó  Reina Landa.

También es aplicable en otras esferas como deporte, educación y cultura, entre otros.

“¿Aceptación? Desde el inicio la tiene. Hay que trabajar para poder formar al personal que imparta las clases, lo que lleva su tiempo. La Biodanza es un solo equipo, una sola familia, no importa quién seas, ni la edad, ni la raza, ni el sexo…. El calor humano se transmite de uno a otro. Cuando se hace con deseos, amor, seriedad, respeto y entrega total, encontrarás los resultados.”