Sólo un hombre como Fidel Castro, eminente teórico y revolucionario que llevó a la práctica, desde su juventud, el ideario de lo que para él constituye y significa la transformación política y socio-económica de una nación, es capaz de ofrecer desde su óptica, en un lenguaje ameno y entendible, pero inmerso en la profundidad de sus ideas, el concepto de Revolución y lo que ella entraña para los pueblos y para los individuos.
Concepto que rebasa los límites de las fronteras cubanas y que puede ser reconocido y aplicado en cualesquiera de los países que, como antes el nuestro, vivía sumido en la dependencia colonial, primero de España y después del imperio de Estados Unidos, el más cruel que ha conocido la Humanidad en los últimos siglos.
Dada la importancia histórica de este pronunciamiento de Fidel, hecho el 1 de mayo del año 2000, lo ofrecemos íntegramente a los internautas, en la seguridad de que les harán meditar, como a nosotros, sobre el alcance, a veces inimaginable en otros espacios, del concepto de lo que es, y de lo que significa una Revolución, si es verdadera.
REVOLUCIÓN es sentido del momento histórico;
es cambiar todo lo que debe ser cambiado;
es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos;
es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos;
es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;
es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;
es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo;
es luchar con audacia, inteligencia y realismo;
es no mentir jamás ni violar principios éticos;
es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad,
es independencia,
es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo,
que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.